martes, 3 de junio de 2014

Maniobras para atragantamiento




Maniobras para atragantamiento

Para comenzar, tenemos que definir lo que es un atragantamiento. Es  la obstrucción de la via aérea por un cuerpo extraño, provocando un cuadro repentino de asfixia.
Para intentar resolver esta grave situación se deben realizar una serie de maniobras, cuyo objetivo es lograr la expulsión del cuerpo extraño, y que variarán según la víctima sea un lactante, un niño o un adulto, y según la obstrucción de la via aérea sea completa o incompleta.
La obstrucción parcial se caracteriza porque el paciente presenta gran agitación, con una respiración mas o menos dificultosa, con tos y/o estridor, y con tendencia refleja a llevarse las manos a la garganta.  Permanece habitualmente consciente, por lo que la persona que le auxilia debe animarle a toser.
En la obstrucción completa el paciente no puede hablar ni toser y en poco tiempo pierde el conocimiento.
Es necesario actuar rapidamente. En primer lugar se debe inspeccionar la boca y la faringe, despejándola de cuerpos extraños mediante barrido con el dedo. Seguidamente se realizar la maniobra de Heimlich; cuyo objetivo es aumentar la presión intratorácica mediante compresiones del abdomen o del tórax, para que se genere un flujo aereo espiratorio capaz de expulsar el cuerpo extraño enclavado en la via aérea. Dicha maniobra se realizará de forma diferente dependiendo si el paciente está consciente o inconsciente:

Paciente consciente
Se realiza con el paciente sentado o de pie. El reanimador se sitúa por detrás del paciente, rodeando con sus brazos el abdomen de este; acto seguido cerrará una mano sobre la otra,  sobre el epigastrio del paciente, y realizará tres o cuatro compresiones de forma rápida y ascendente. Esta maniobra se repetirá hasta lograr la expulsión del cuerpo extraño o hasta la inconsciencia del paciente. 



Paciente inconsciente
Se colocará al paciente en posición decubito supino sobre el suelo. Se inspeccionará la bucofaringe, despejándola de cuerpos extraños con el dedo. Seguidamente el reanimador se situará a horcajadas sobre los muslos del paciente. Colocará la cara palmar del puño sobre el epigastrio del paciente y cubrirá el puño con la otra mano. Luego presionará de modo rápido y ascendente repetidamente hasta lograr la expulsión del cuerpo extraño.




Tras realizar la maniobra se inspeccionará nuevamente la boca y se intentará hacer dos ventilaciones boca a boca. Si al intentar ventilar al paciente se constata que no entra aire (no se eleva el tórax), continúa presentando una obstrucción completa, por lo que se reiniciarán las maniobras de compresión abdominal o torácica.